LEDESMA
La vida pasa y no tenemos enlazadas las manos.
Fernando Pessoa – 1914
Se rompió el cántaro
donde llenos de sol
amábamos beber.
Desalojaron las sombras
cuerpos vestidos de luna.
Llevándose el rió
en busca de otra piel
la tuya.
Tatuándome yo
en el pecho de cada árbol.
