Voy a dormir
para morirme un ratito
me dice Mafalda mientras,
afuera la tarde apacigua los roces de calle.
Voy a posponer
pero no tanto, -dijo-
todos los accesos a mi apellido
hasta que se deshaga el caparazón donde antes vivía.
Va a ser voyeur
de mi propia fantasía.
A dictarle copadas frases a la conciencia
para que se sienta aferrada el ala naciente.
Voy a espiarle
comiéndose las uñas debajo del diván
y a sentir, que el mundo comienza a pertenecerme.
DANIEL O. REQUELME
0 Deja tu Comentario!:
Publicar un comentario